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El Café

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  • enero 11, 2018
el café

VM Huiracocha

Esta notable y benéfica Planta (Coffea arábica) es un Arbusto de hojas opuestas oblongo – aovadas, acuminadas y lampiñas, de flores dispuestas en pedúnculos axilares cortos a agregados y de semillas duras, ovales, convexas por un lado, planas por el otro y marcadas con un surco longitudinal, de color ceniciento y sabor amargo y aromático.

Un Pastor de Etiopía observó cierta noche, que sus Cabras y Camellos no habían dormido como de costumbre por haber encontrado una Planta cuyas hojas, frutos y tallos, comían ansiosamente pretendiendo cada vez comer más… Tal fue la sorpresa del Pastor, que decidió consultar con los Frailes de un Convento que había en las cercanías para exponerles un caso tan extraordinario. Así lo hizo. Pero al terminar sus explicaciones, fueron los mismos Religiosos a observar la Planta, invadidos del deseo de estudiar el prodigio. Cuál no sería su extrañeza, al ver que se trataba de una Planta conocida que les hizo exclamar con júbilo: Esta planta es nuestra y lleva nuestro nombre… Hay que advertir que Cafea era el pueblecito donde radicaba el Convento.

Luego informaron al pastor, que se servían de este arbusto, cuya infusión tomaban frecuentemente, para estar siempre despiertos y con cierta excitación grata a Dios. Esta Planta la habían considerado con un obsequio de la Divinidad exclusivamente para ellos y por eso habían reservado su divulgación. Pero ya que él la había descubierto, era ésta una señal de que debiera ser para todos. A partir de ese instante, fue dada a conocer…

Examinada esta Planta, se han podido extraer de su simiente muchos principios inmediatos. Entre ellos un alcaloide curioso llamado la Cafeína y una gran parte de ácido fórmico.

Así como para el Mundo comercial el descubrimiento de América por colón trajo una nueva época, así la introducción del Café influyó de una manera acentuada sobre la mentalidad del hombre por la acción que ejerce en los órganos del pensamiento. Tomada en infusión excita el sistema nervioso singularmente, priva del sueño y da una gran lucidez a las ideas. Delille, el poeta francés, después de hacer la apología del vino, exclama entusiasmado:

“Hay un líquido predilecto del Poeta, del que careció Virgilio y que adoraba Voltaire. Ese líquido eres tú, divino Café, que sin perturbar el cerebro, ensanchas dulcemente el corazón”…

El Café, marca época y procedente de Etiopía, se ha adueñado del Mundo entero siendo uno de sus principales factores comerciales.

Como remedio, lo consideramos grandioso. Hace muchos años que un indio del Estado de Vera Cruz, en México, nos enseñó un modo raro de curar la Malaria. Es empirismo, si se quiere, sin base científica, pero nosotros por la curiosidad lo aplicamos en miles de casos con un resultado sorprendente. A esto fuimos, por nuestra aversión constante hacia la Quinina que como único remedio es recetado contra el Paludismo.

Sean honrados los Médicos y declaren que si bien es estimable como preventivo, no lo es así como curativo.

El remedio del Indio consiste, en tomar un puñado de Café crudo y echarlo a hervir hasta lograr una buena infusión de este modo. Luego, se deja enfriar durante varias horas después de colarlo cuidadosamente. Ya colado y en frío, se añade a un vaso de esta infusión el zumo de tres a cuatro Limones, con una cucharada de Alquitrán de Gougeot; esta mezcla, de no muy buen sabor, se toma en ayunas durante una semana.

Es segura la curación del Paludismo. Invitamos pues a hacer la prueba, ya que por todas partes y muy principalmente en los Países cálidos, azota esa enfermedad. Nosotros hicimos los análisis correspondientes y hemos comprobado que el remedio tiene base científica, aunque nunca lo quisimos explotar, para ofrecerlo ahora abiertamente en beneficio de todos.

Generalmente queda algo de malestar en la convalecencia de esta enfermedad y para ello tenemos un extracto de Rosas que acaba con todo.

En un Hospital de Dresden han recetado con gran éxito Café hecho carbón. Así que se quema el café, se tuesta más allá de lo acostumbrado, llegando a ser carbón. Pulverizado se da contra inflamación de la garganta, anginas y sobre toda la apendicitis puede ser curada en un día, evitando así la operación, que nunca está exenta de peligro.

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El Antiguo correo de los chasquis

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  • enero 11, 2018
los chasquis

Carlos Oneto

“Esa noche Aruntunta flexionaba los músculos, y aspiraba profundo la brisa marina, sin perder de vista ni un momento las pequeñas barcas que se acercaban a las costas de Nazca. Trataba de despejar su mente y a la vez de ocuparla con un solo pensamiento: se veía a sí mismo avanzando a toda velocidad, devorando desiertos, montañas y precipicios. Sobre la mar proyectaba y repasaba cada recodo del camino, cada piedra, cada curva. Sabía que una vez recibida la preciada carga de esta noche, tendría que convertirse en puma para correr seguro y veloz en la oscuridad.

La primera barca encalló en la en la arena mojada y un hombre salto de ella depositando un pequeño fardo en el uncu (saco en el idioma quechua) de Aruntunta.

— ¡Agárralo bien y mira bien la luna, que temprano es! — dijo el hombre librándose de su responsabilidad.

Aruntunta no dijo nada, se aseguró el uncu y partió. Partió detrás de sus pensamientos que lo adelantaba ya. Veinticuatro horas después y de muchos relevos en el camino, el uncu de Arantunta entraba al edificio principal del Cuzco para luego ser llevado ante la presencia del emperador.

Un sirviente abrió la encomienda y el inca escudriño atentamente el contenido. Tras unos instantes, su rostro adusto esbozó una sonrisa de satisfacción y apuntó con ese dedo acostumbrado a ordenar, habló:

— Prefiero el lenguado. Sirvan las corvinas a mis invitados.

Los Chasquis

Bueno, con el perdón de los historiadores, tal vez en algún momento se dio una escena similar. Lo que sí es un hecho, es que los hombres conocidos como “chasquis” cumplieron el importante servicio de intercomunicar el Tawantinsuyo, el antiguo imperio de los incas.

El cronista e historiador mestizo inca Garcilaso de la Vega, relata que gracias a los chasquis, el Inca en el Cuzco podía comer pescado fresco de la costa, apenas al día siguiente de su captura.

La palabra chasqui proviene del quechua chasquiy, que significa “el que recibe”, “dar o recibir algo”. De allí que por extensión se entienda como mensaje o mensajero.

Cada comunidad aportaba a sus chasquis para cubrir la ruta de su territorio. Eran seleccionados desde niños por sus capacidades físicas, agilidad, destreza, etcétera. Luego los entrenaban tanto en la carrera como en la natación, en el estudio de los caminos, sus atajos, desviaciones, etcétera y al cumplir los 18 años asumían la responsabilidad del servicio de correo hasta retirarse a los 25.

La labor del chasqui se consideraba como su aporte a la mita, que era el trabajo comunal al que todos los súbditos entre 18 y 50 años de edad contribuyen en forma obligatoria.

Cabe señalar que por entonces los artistas y artesanos estaban exonerados de la mita. Parece que eran buenos tiempos para el arte.

De toda la antigua red vial de los incas los más conocido es un pequeño tramo de 42 kilómetros, conocido como el camino inca, que llega a Machu Picchu, y que es hecho a pie diariamente por muchos turistas.

Sin embargo el Qhapaq Ñan, o gran camino, articulaba los 900,000 kilómetros cuadrados que cubría el imperio; desde Pasto en la actual Colombia, hasta el río Maule al sur de Santiago de Chile. Y desde las costas del Océano Pacífico hasta el altiplano de la Paz a Cochabamba en Bolivia, además de Tucumán, Salta y Mendoza en Argentina, más allá de la Cordillera de los Andes.

Para hacernos una idea de esta obra veamos que sólo una de sus vías principales desde Quito hasta Tucumán, se calcula en más de 5200 kilómetros de longitud.

Los caminos serán empedrados, sobre todo en la región andina y en toda su extensión estaban señalizados. Tenían hasta 5 metros de ancho y se complementaban con canales, desagües, puentes, túneles, etcétera.

El cálculo y el trazo de las vías eran complicados por la diversidad de climas y terrenos. Tengamos en cuenta que los caminos iban desde los desiertos costeros hasta la selva amazónica, pasando previamente por la Cordillera de los Andes a cerca de 5000 metros de altitud.

Lo particular de estos caminos es que fueron hechos para ser transitados fundamentalmente por hombres a pie. Recordemos que los incas no utilizaban la rueda ni conocieron los caballos que llegaron después, con la invasión española.

El ejército se movilizaba marchando y la carga de entonces se transportaba al lomo de llamas (camélido sudamericano).

Gracias a Dios que la trascendencia integradora de esta gran obra vial se reconoce en la actualidad.

En la primera semana de marzo de 2006 misiones oficiales de los gobiernos de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile se congregaron en el Perú con el consultor de la UNESCO, el sr. Ciro Carvallo, para terminar el expediente técnico que define los criterios técnicos y financieros del proyecto de rehabilitación del camino.

Según el Sr. Carvallo, es la primera vez que seis países se unen para inscribir un solo bien dentro de la lista del patrimonio mundial.

La logística

Esta red de caminos contaba con diversos aposentos o refugios llamados tambos (del quechua tumpu: posada), con abastecimiento de alimentos y comodidades adecuadas al estrato social de los viajeros.

Aparte de los tambos existían unas construcciones reducidas, digamos algo entre tambo y puesto de vigilancia destinados a los chasquis.

Estas chucllas eran numerosas y se ubicaban una detrás de otra a cada kilómetro y medio o máximo a dos.

Se tienen noticias de que griegos y romanos también se sirvieron del sistema de postas y corredores para sus comunicaciones pero sólo en territorios reducidos. El sistema de mensajeros fue tomada por los incas desde las antiguas culturas Mochica y Chimú.

La vestimenta de los chasquis era sencilla y casi sin ornamentos, procurando así el menor peso posible.

En la frente usaban unos llautos o cintas para sujetar el cabello y mejorar la visión, además que ellas indicaban el origen del mensajero. Calzaban sandalias llamadas ojotas, que les daba una mayor adherencia al camino al tener descubiertos los dedos de los pies.

Portaban un bastón pequeño que identificaba los corredores como chasquis oficiales y también una concha marina como silbato, conocido como pututo, para anunciar su proximidad. Algunos historiadores sostienen que el pututo no se usó y que en su lugar coronaban sus cabezas con un llamativo penacho de plumas. Sin embargo el cronista y dibujante de la época del virreinato, Guamán Poma de Ayala, si consideraba al pututo en sus láminas.

Los chasquis se relevaban a lo largo del camino utilizando el sistema de postas. Cada chuclla tenía por lo menos dos chasquis de guardia. Los turnos eran de 6 hasta 12 horas y eran relevados cada 15 días tratando de mantener el mejor estado físico de los velocistas.

El sistema de postas era tan eficiente que un mensaje salido de Quito llegaba al Cusco sólo 5 o 7 días después, a razón de 400 kilómetros de carrera al día y dependiendo de las condiciones climáticas.

Tratándose de mensajes urgentes este rendimiento podía mejorarse disponiendo más chasquis en la ruta y corriendo a mata de caballo, si cabe la expresión.

Irónicamente, una carta de Lima a la ciudad de Ica, a sólo 300 kilómetros de distancia, se toma dos días con el correo actual.

Los incas tuvieron los quipus (quipu: a nudo en quechua), que eran ramales de cuerdas con nudos a diferentes alturas, con lo que reemplazaban la falta de símbolos lingüísticos grabados o escritos.

Los quipus también servían como sistema de cálculo, a manera de un ábaco chino, y para la para el almacenamiento de información numérica. El quipu era pues la misiva corriente que transportaban los chasquis aún cuando la información contenida sólo era comprensible a partir de los curacas, es decir, los administradores del imperio.

Todos los tributos de alimentos y bienes manufacturados se depositaban en collcas, depósitos reales diseminados en todo el imperio que eran administrados por los curacas quienes mantenían informado al inca de su contabilidad. Esta información actualizada permitía que el excedente de alimentos y demás bienes fuese redistribuido hacia otras regiones donde había carestía; para planificar la marcha de los ejércitos, etcétera. El conteo de la población, noticias de revueltas y conjuras, acecho de fuerzas enemigas, todo lo sabía el inca a través de los quipus y por supuesto, a través de los chasquis.

Integración del imperio

Es cierto que las capacidades físicas y el buen manejo administrativo es lo más reconocido del sistema de chasquis. Sin embargo, todo ello es sólo el aspecto material del servicio de mensajería de los incas. Lo más resaltante es que con un servicio tan simple el estado inca logró sus objetivos de integración política, militar y una administración eficiente en general.

¿Habrían tenido tanto éxito los incas sin contar con la información actualizada? La verdad que no, y eso lo sabe muy bien los gobiernos modernos del Siglo 21. Sin información cierta y oportuna no es posible hacer estadísticas para prever contingencias futuras de alimentos, obras civiles, servicios médicos, educación, poderío militar, etcétera.

Y ello nos lleva a la a la capacidad de los gobernantes aquellos y el carácter de los gobernados, quienes materializaban las obras sin posponerlas.

En suma, los chasquis fueron la sangre que corría por las venas del Qhapaq Ñan, alimentando a ese enorme cuerpo social de 900,000 kilómetros cuadrados, ahora conocido como el imperio de los incas.

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Los tres filtros de Sócrates La mayéutica

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  • enero 11, 2018

En nuestra vida cotidiana somos prestos a “Dar oídos” a los chismes, a la calumnia, a la murmuración, al “dice que se dice”, etc. Obviamente, dentro de nuestra Mente existen miles de Representaciones que pueden ser alteradas si tomamos parte en conversaciones negativas, si “damos oídos” a la calumnia, si escuchamos al “dice que se dice”, etc.

Por todas éstas y otras cosas, nunca conviene “darle oídos” a las palabras negativas de las gentes (eso es grave, y en el fondo es error). De manera que no solamente los agregados psíquicos (viva representación de nuestros defectos psicológicos) constituyen una carga que en nuestro interior cargamos.

Los tres filtros de Sócrates nos ofrecen una fórmula para lograrlo.

En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por la práctica de su conocimiento, con alto respeto. Un día un amigo se encontró con el gran filósofo y le dijo:

— ¿Sabes, Sócrates, lo que acabo de oír de uno de tus discípulos?

— Espera un minuto, replicó Sócrates. Antes de decirme cualquier cosa querría que pasaras un pequeño examen. Es llamado el examen del triple filtro. El primero es el de la VERDAD, ¿estás seguro de lo que me vas a decirme es cierto?

— Me acabo de enterar y no lo sé…

— O sea que no sabes si es cierto. El segundo filtro es de la BONDAD, ¿quieres contarme algo bueno sobre mi discípulo?

— Todo lo contrario…

— Con que quieres contarme algo malo de él y sin saber si es cierto. No obstante queda el último filtro, el de la UTILIDAD, ¿me va a ser útil?

— No, realmente no.

Entonces Sócrates concluyó: — Si no es cierto, ni bueno, ni útil… ¿para qué contarlo?

Con este ejemplo Sócrates le enseñó a su amigo no solo que no era bueno estar pendiente del cotilleo sino que a la vez uno puede vivir una vida moral utilizando principios o valores en la vida diaria.

La Verdad, la Bondad y la Utilidad son principios y prácticas que debemos todos cultivar en beneficio no solo de nuestro ser, sino también como norma de convivencia en la sociedad en que vivimos.

La Verdad, la Bondad y la Utilidad son principios y prácticas que debemos todos cultivar en beneficio no solo de nuestro ser, sino también como norma de convivencia en la sociedad en que vivimos.

Siempre:

La Verdad será superior a la mentira,

La Bondad será mejor que la maldad, y

La Utilidad estará sobre la inutilidad de las cosas o eventos del diario vivir.

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El Gurú

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  • enero 11, 2018

por: Gabriel Muñoz Muñoz

El Gurú es el maestro por excelencia, es el mentor espiritual que guía al discípulo en su camino esotérico. En los antiguos tiempos se pedía al aspirante al adeptado que debía vivir en la casa de su Gurú por un periodo de tiempo, años quizás.

¿Qué es un Gurú? Gurú es un dos veces nacido, un Maestro que conoce bien el camino y por lo tanto puede guiar acertadamente a los aspirantes de la luz.

Sólo de esta forma el Maestro podía observar al discípulo en la convivencia diaria y elaborar la estrategia para su formación.

El Venerable Maestro Sivananda hablando del Gurú decía lo siguiente:

El Gurú es la personificación de la misericordia y el amor, su tierna sonrisa irradia luz, felicidad, gozo, conocimiento y paz. Es la bendición permanente flotando sobre la humanidad doliente. Doquiera el hablé, allí hablan los Upanishádikas – enseñanzas.

Él conoce el sendero, conoce también las tristezas y tropiezos del camino y por tal razón alienta a los aspirantes disipando sus obstáculos, el Gurú imparte fortaleza a los aspirantes espirituales, y derrama sobre su cabeza su permanente gracia.

Siendo el un océano de misericordia, todas las agonías, miserias, tribulaciones y las tentaciones se disipan en su presencia.

El transmuta la pequeña jiva en el gran Brahmán. Si reconsidera lo viejo, el error y los viciosos samskaras de los aspirantes, despierta en ellos la posibilidad del conocimiento de sí mismo. El Gurú es el que se levanta a las jivas de la ciénega del cuerpo y el Samskara disipando el velo de Avidya, las dudas y el temor, despierta el kundalini y abre el introspectivo ojo de la intuición.

El elevado estado de Gurú no puede ser alcanzado por el mero estudio de los libros; tan sólo puede considerarse como tal a quien ha estudiado los vedas, y logrado directo conocimiento del Atman mediante anubhava. Si hallamos paz en presencia de Mahatma y nuestras dudas se disiparon a su contacto, a tal Mahatma hemos de considerarlo un Gurú.

El gurú da testimonio de sí mismo a los aspirantes de varias maneras. En algunos casos es mal comprendido por éstos, los cuales pierden fe en él. Aquellos que solo esperan los testimonios materiales, al fin fracasan.

Algunos sostienen con vehemencia que no es necesario un preceptor para la autorrealización y el progreso espiritual. Que la propia iluminación puede ser lograda por el esfuerzo personal, en apoyo de esta teoría citan pasajes de las escrituras.

Por el contrario hay personas que afirman con gran énfasis que ningún progreso es posible a discípulo alguno, por el inteligente que éste sea, y por fuerte que sea su lucha en el sendero espiritual; a menos que este se halle bajo la benigna gracia y guía de un preceptor espiritual.

Abramos los ojos y observemos ahora con cuidado lo que actualmente pasa en el mundo, en todos los órdenes de la vida. Así se trate de un cocinero, necesitará de un maestro. Al inicio, y bajo la guía del experimentado cocinero deberá aprender de un chef, al cual habrá de obedecerle implícitamente en tal condición. El aprendiz siente placer de las enseñanzas que recibe y terminará a la postre, aprendiendo la técnica de cocinar. Este conocimiento lo habrá logrado gracias a la enseñanza del chef, su maestro.

Un joven abogado debe ser guiado en su profesión por un experto abogado. Del mismo modo los estudiantes de matemáticas, medicina, ciencias generales, música y astronomía. Necesitan la guía de profesores dedicadas a su respectiva especialidad.

Si tal cosa es necesaria en la vida ordinaria, en el secular conocimiento empírico, ¿Cómo puede pretenderse hablar de un sendero espiritual con estudiantes que caminan por él con los ojos cerrados?Cuando nosotros nos encontramos en una jungla salvaje, tratamos de caminar por cualquiera de los senderos que la cruzan, y en tal caso surgen ante nosotros el dilema. ¿Conocemos la dirección del sendero por el cual vamos? ¿No estamos desorientados? Pues bien nosotros necesitamos un guía que nos conduzca por el recto camino.

El venerable maestro Samael Aun Weor dice del gurú lo siguiente:

Gurú es el mentor espiritual. Antes de depender absolutamente de nuestro Ser Interior, debemos ser obedientes en forma total al gurú. Todo auténtico gurú se pronuncia en contra de la fornicación y del adulterio. Todo auténtico gurú es dos veces nacido. Todo auténtico gurú se sacrifica por la humanidad.

El gurú deva es aquel que ya es uno con el Padre (Brahama) Dichoso aquél que tiene un gurú deva por guía y orientador. Bienaventurado quien ha encontrado al maestro de perfección. El camino es angosto, estrecho y espantosamente difícil. Se necesita del gurú deva, —el orientador—, el guía. En el templo-corazón encontraremos a Hari, el Ser. En el templo corazón encontraremos al gurú deva.

Todavía recuerdo hace muchos años, —unos 40 ó 45 años—, en el mundo astral se me ocurrió invocar nada menos que al Ángel Baruk, que fue el maestro instructor de Jesús de Nazaret. Ustedes dirán: ¿Pero cómo, si Jesús es el Maestro de Maestros? Yo no les niego a ustedes eso, pero ustedes no me pueden negar que él estuvo en Egipto y que haya se sentaba en los banquillos a recibir clases, como las que están recibiendo ustedes aquí. El tuvo que repasar todo el curso de enseñanza, antes de cumplir la gran misión que cumplió y su gurú era entonces el Ángel Baruk.

Todo iniciado o maestro que ha cumplido la noble misión de ayudar a la humanidad, siempre ha contado previamente con la preparación espiritual de su gurú o maestro, quien le ayudó y oriento en este camino difícil de la luz.

Gloria a los sagrados Gurús que en el mundo han existido, la luz por ellos ha sido renovada,

Gloria al poderoso Ángel Baruk,

Gloria al maestro Jesús Cristo,

Gloria eterna al maestro Samael Aun Weor y a la Sagrada Gurú Litelantes, a los benditos maestros Moria, Kout-Humi, y al señor Adonaí.

 

Ustedes como estrellas de los cielos siempre sonríen y guían a los devotos del sendero de la luz.

Glosario

Upanishádikas: Se conoce como Upaniṣad a cada uno de los más de 200 libros sagrados hinduistas escritos en idioma sánscrito entre el siglo VII a. C. y principios del siglo XX d. C.

Jiva: En el marco de la religión hinduista, el término sánscrito atma significa ‘alma espiritual’.

Samskaras: Fuertes impresiones mentales.

Avidya: Ignorancia espiritual o falta de sabiduría, ilusión (Maya).

Kundalini: Nombre sánscrito que recibe el fuego sexual. Es la serpiente ignea de nuestros mágicos poderes, que se encuentra latente en el triveni (el coxis).

Anubhava: Percepción directa a través de la experiencia personal.

Mahatma: Alma Grande o Maestro. Mahatma es un término sánscrito, compuesto de dos palabras: “Mahā” (महा) que significa grande, y “Ātma” (आत्मा) que puede traducirse como alma. Por lo tanto “Mahātma” (महात्मा) podría traducirse como “Gran Alma”.

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El Talismán de Marte

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  • enero 11, 2018

El esoterismo escrito o grabado expresa en cada línea o letra del dibujo una idea bien definida, comprendida por quien conoce los símbolos utilizados y sus significados.

Marte, regente del día martes, que es la fuerza, la voluntad, expresa en el pentagrama La Salud. Al imaginarlo o al tenerlo, ayuda y favorece la curación.

El ángel de Marte es Samael y su elemento es el fuego. En la parte superior hay un triángulo con el vértice hacia arriba que indica las corrientes que ascienden desde el planeta al cielo; unido a un triángulo con el vértice hacia abajo, que indica las corrientes que descienden desde el cielo al planeta, forman el sello de Salomón, que representa el enlace, la conexión existente en el hombre, entre el macro cosmos y el micro cosmos.

En la parte inferior del talismán, como otro símbolo de enlace se encuentran cuatro caracteres hebreos, que tal como el egipcio y el chino son jeroglíficos, y cada letra representa un número, por lo tanto, una idea. En este caso significa HEOVA: el Ser que es, ha sido y será.

Los signos jeroglíficos que actualmente estamos usando datan del siglo V antes de Cristo. La lengua hebrea es considerada una lengua sagrada, con 22 caracteres o claves, derivadas de los jeroglíficos egipcios casi directamente.

Los símbolos, letras actuales; reproducen los caracteres usados por Moisés. El símbolo de Marte: la Fuerza, La voluntad, se representa con la ESPADA. El símbolo de la inteligencia de Marte se encuentra representado en el ángulo inferior del brazo izquierdo (visto de frente), de la pentalfa.

El símbolo atribuido a Marte se encuentra ubicado en el otro extremo de la estrella.

En los números solo se ve la cantidad que expresan, sin embargo, el esoterismo conoce las cualidades de los números y la idea de las asociaciones que ellos representan. A cada planeta corresponde un número representativo. Las constelaciones son el origen de los símbolos, jeroglíficos o alfabetos.

El nombre místico de Marte es ADONAI. Las letras hebreas ubicadas a lado izquierdo del símbolo de sabiduría de Marte, significan 65 que es el número correspondiente a Marte (6+5 = 11: LA FUERZA).

La letra hebrea SAMEK, en el extremo opuesto, corresponde con Marte. Número 15, nombre divino SAMAEL…

Este Talismán Protege contra las fiebres agudas, las emboscadas y las heridas de difícil curación. Este talismán nos protegerá de los hechizos de odio, mal de ojo y obstáculos. Evita que caigamos en trampas o emboscadas desde cualquier perspectiva. Este talismán es protector en la guerra, auxilia en los procesos judiciales y contra los ataques de los enemigos, otorga fortaleza y confianza en sí mismo.

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Simbolismo de la Navidad

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  • enero 11, 2018

por Gabriel Muñoz

Una de las fiestas más importantes que la comunidad occidental celebra, es la navidad, es la celebración con gran alegría del nacimiento del niño Jesús, el niño Sol que vino a este mundo a dar su sagrado mensaje de amor, perdón y paz, igualmente a cumplir el compromiso de redimir a la especie humana mediante el sacrificio de la crucifixión a la que fue sometido por órdenes del gobernador Poncio Pilatos.

Después que el imperio de Roma reconoció al cristianismo como la religión oficial, fue precisamente en el concilio de Nicea donde los teólogos de la iglesia debieron definir la fecha exacta del nacimiento del gran (Maestro Jesús Cristo), se plantearon cientos de fechas posibles, y después de una ardua investigación y discusiones, se adoptó el 25 de Diciembre a la hora cero, fecha que hasta la actualidad la humanidad celebra con alegría tan magno acontecimiento.

Celebraciones importantes de los pueblos antiguos

El descenso del Cristo al corazón del hombre, es un acontecimiento cósmico-humano de gran trascendencia. Tal evento corresponde, en verdad a la iniciación venusta.

Desafortunadamente, no se ha entendido realmente lo que es el Cristo.

Muchos suponen que el Cristo, exclusivamente fue Jesús de Nazareth, y están equivocados.

Jesús de Nazareth como hombre, o mejor dijéramos, Jeshua Ben Pandira como hombre, recibió la iniciación venusta, lo encarnó; mas no es el único que haya recibido tal iniciación.

Hermes Trismegisto, él tres veces grande dios Ibis de Thot, también lo encarnó. Juan el Bautista, a quien muchos consideraban como el Christus, el ungido, incuestionablemente recibió la iniciación venusta, lo encarnó.

Los gnósticos bautistas aseguraban, en la tierra santa, que el verdadero Mesías era Juan y que Jesús era tan sólo un iniciado que había querido seguir a Juan. Había, por esos días, disputas entre los bautistas y los gnósticos esenios (y otros). Así pues, que debemos entender al Cristo como es: no como una persona, no como un sujeto. El Cristo está más allá de la personalidad, del yo y de la individualidad; el Cristo, en esoterismo auténtico, es el Logos solar, representado por el Sol.

Ahora comprenderemos por qué los incas adoraban al Sol, los nahuas le rendían culto al Sol, los mayas lo mismo, los egipcios idénticamente, etc. No se trata de la adoración a un Sol físico, no, sino a lo que se oculta tras ese símbolo físico. Obviamente, se adoraba al Logos Solar, al Segundo Logos. Ese Logos solar es unidad múltiple perfecta (la variedad es unidad). En el mundo del Cristo cósmico, la individualidad separada no existe. En el Señor, todos somos Uno.

Tomado del libro “Conciencia Cristo” del V. Maestro Samael Aun Weor.

En el México antiguo, los Nahuas celebraban el 21 de Diciembre como la fecha del nacimiento del Dios Huitzilopochtli, el Sol que renacía para el hemisferio Norte, después de su largo viaje hacia el Sur; este día es considerado como el más corto del año; es bien conocido por los estudiosos que uno de los relatos relacionados con este Dios, dicen que la humanidad estaba dominada por la Coyolxauhqui (La Diosa Lunar) Donde imperaban la oscuridad, la tristeza, la inconsciencia y la intranquilidad.

Fue cuando La diosa Madre, Coatlicue barría los patios del templo, cuando vio que del cielo cayó un plumón, ella lo puso bajo sus faldas para investigar luego de terminar el aseo del lugar sagrado.

Fue entonces que se dio cuenta que el plumaje sagrado había desaparecido y escuchó desde su vientre sagrado la voz de su hijo Huitzilopochtli que informaba de su presencia.

Sus otros hijos los Centzon, Huiznahuac o conocidos también como los 400 Surianos, se sintieron ofendidos de porqué su madre estaba embarazada sin saber quién era el padre de la criatura, y planearon matarla para vengar esta que consideraban una gran afrenta; su hijo el Dios Huitzilopochtli, le habló desde el vientre materno y le dijo: “Madre, no temas que yo te protegeré” Fue entonces cuando ella estaba en el cerro de Coatepec que sus hijos se abalanzaron contra ella para matarla, fue en ese preciso instante en que nació el niño Dios Huitzilopochtli y con su espada de luz despedazó a Coyolxauhqui y gran parte de los Centzon Huiznahuac, los otros huyeron hacia el cielo y se refugiaron en las estrellas y dice la leyenda que desde allí siguen dirigiendo los destinos de los seres humanos. Recordemos la influencia de los signos zodiacales sobre la psicología y fisiología de cada persona.

Fue este el inicio de una era de luz, el Sol desplazó a las tinieblas regidas por la Luna y el ser humano recuperó el dominio de sí mismo y la fraternidad y el amor volvieron a existir entre la humanidad.

Otros pueblos también celebraron en el Solsticio de invierno el nacimiento del Dios Sol, En Grecia nacía Helios en esa fecha, en Roma Apolo durante la fiesta conocida como: “Nacimiento del Sol Invicto, y con igual solemnidad en las tierras de la Antigua Persia, en Irán nacía a el 25 de diciembre el Dios Mitra, el Dios de la luz solar.

 

También una de las fiestas que ha inspirado a los pueblos para celebrar con gran alegría el solsticio de invierno, eran las Saturnales o Saturnalia, unas fiestas muy importante que fueron celebradas en la antigua Roma, fue también conocida como la fiesta de los esclavos, ya que durante las mismas estos recibían un trato especial, tiempo libre y celebraciones.

Durante estas fiestas en honor del Dios Saturno, los romanos suspendían todo tipo de negocios y guerras, había gran alegría durante estas festividades. La iglesia siempre repudió estas fiestas e intentó en vano sustituirlas. Su fecha de celebración era del 17 al 23 de diciembre en homenaje al Dios Saturno, señor de la agricultura. Iluminados por la luz de las antorchas y velas los antiguos romanos festejaban el nacimiento del Sol invicto al igual que el fin del período más oscuro del año. Era el final de los trabajos del campo y por lo tanto daba a los agricultores una gran alegría y un tiempo de descanso y esplendor.

Durante las fiestas con banquetes y bailes durante siete días hacían intercambio de regalos. Se iniciaban en el Templo de Saturno con un sacrificio, seguido de un banquete público al que estaban invitadas todas las personas.

Con el tiempo fue adoptada esta fiesta por los pueblos cristianos, celebrando el nacimiento del niño Jesús y las fiestas de año nuevo.

Los germanos celebraban con gran alegría el nacimiento del Dios Frey; Dios nórdico del Sol, de la fertilidad, de la lluvia, éste Dios poseía la espada de la victoria que tenía el poder de moverse por sí sola por los aires, y luchar a favor de los poderes de la luz.

El 26 de diciembre y durante las celebraciones llenaban de adornos un árbol que era la viva representación de Yggdrasil “El árbol de Universo”.

En nuestros tiempos, se adornan en las casas los nacimientos, pesebres, o belenes, es una especie de maqueta de lo que sería Belén, con los animalitos, fuentes y ríos, al igual que las figuras de San José y la Virgen María, el burrito, los pastores y los 3 reyes magos; se le adapta la estrella en la parte superior y luces de colores Los niños cantan villancicos navideños y esperan con impaciencia la llegada del niño Dios con sus respectivos regalos.

En México son tradicionales las posadas que inician el 15 y terminan el 24 de diciembre con el nacimiento del niño Dios. Por ejemplo, en el estado de Veracruz los niños recorren las casas de su barrio y con una rama y mediante cánticos como:

“Naranjas y limas, limas y limones, Más linda es María, que todas las flores”.

En un portalito de cal y de arena, Nació Jesucristo por la Noche Buena”.

“Venimos de lejos, a traerte la Rama, Recíbela atento, hoy y mañana”.

“A la media noche un gallo cantó,

Y en su cantó dijo, Ya Cristo nació”.

“Denme mi aguinaldo, Si me lo han de dar, La noche es muy corta y tenemos que andar”.

“Ya se va la Rama muy agradecida porque en esta casa fue bien recibida”.

Y si no le dan su aguinaldo se retiran diciendo: Ya se va la rama muy decepcionada, Porque en esta casa no le dieron nada.

 

El origen del árbol viene del génesis, donde se habla del árbol del bien y del mal que se encontraba en el centro del paraíso terrenal, cuenta la tradición que la tentadora serpiente del Edén ofreció a Eva una manzana de este árbol, asegurándole que serían poseedores del conocimiento del bien y del mal, “Seréis como Dioses” Otro de los orígenes del árbol navideño viene de los antiguos nórdicos (alemanes) se dice en la mitología nórdica que existe un árbol llamado Yggdrasil El árbol del universo sus raíces estaban en el interior de la tierra llegando hasta los mundos infiernos, siendo allí su base, su tronco en el mundo de los seres humanos, y su copa en los Cielos, allí se paseaban el Sol y las estrellas. Los fieles nórdicos adornaban el árbol en el solsticio de invierno.

Los Cristianos al llegar a territorios de la Alemania, quisieron terminar con esta celebración popular, por ello San Bonifacio, el gran evangelizador de Alemania, queriendo acabar con la costumbre de los nórdicos, tomó un hacha y con ella derribó el Yggdrasil, plantando en su lugar un pino el cual adornó con manzanas y velas, el significado que le dio a las manzanas fue el de la tentación, y el pecado de Adán y Eva, y las velas simbolizaban a nuestro Señor Jesucristo que es la “Luz del mundo” con el tiempo las luces ahora son eléctricas y parpadeantes y las esferas de cristal u otros materiales igual de vistosos.

Estudiosos afirman que Martín Lutero fue el encargado de introducir esta costumbre del árbol de navidad y lo adornó con manzanas explicando con ello todas las gracias y bendiciones que trajo a la humanidad la venida de Jesucristo.

También existen datos históricos que nos refieren a la región de Alemania y Francia durante el siglo XVI que para las fiestas de navidad, se reunían las familias en torno de un árbol navideño.

Precisamente el día 24 de Diciembre, los niños eran llevados a celebrar un día de campo, durante ese intervalo los adultos miembros de esa familia, aprovechaban la ausencia de los niños y decoraban un árbol con dulces, juguetes, obsequios y otros adornos.

Sorpresa que resultaba el total deleite de los niños al regresar a casa.

Los pueblos antiguos siempre buscaron el reunirse alrededor de un árbol pues su presencia les daba paz, al igual que les facilitaba entrar en contacto con lo divinal, recordemos en el antiguo México que el ahuehuete fue considerado sagrado. El árbol de navidad simboliza el árbol de la vida, la columna espinal, el árbol del conocimiento, las esferas son el significado de los grados de perfeccionamiento o Iniciático que ha logrado la persona, las luces son símbolo de las estrellas, de los diferentes grados del despertar de la conciencia.

El gran Maestro Samael Aun Weor gran difusor del gnosticismo moderno, y fundador de la Antropología Gnóstica en relación con la navidad afirma:

“El Cristo es una realidad de instante en instante, de momento en momento. El Cristo Intimo es lo que cuenta. Él puede transformarnos totalmente, él adviene a nosotros cuando el Ego muere”.

“El momento es llegado, en que la humanidad aprenda a comprender a fondo el Esoterismo Cristico, Solar. El instante ha llegado en que busquemos al Cristo dentro de nosotros mismos, aquí y ahora”…

Cristo lo dice: “Yo soy la Luz del Mundo…” Pero nosotros no nos conformamos con que él lo haya dicho, sino que cada uno de nosotros trata de ser una Luz, una ráfaga viva en mitad del sendero. Los Gnósticos han encontrado en Cristo esa Luz que es SUBSTANCIA, y esa sustancia Cristica la estudiamos y la aplicamos, que eso es el Gnosticismo, emplear la razón, la ciencia y todos los medios necesarios para descubrir la verdad.

El Verdadero Simbolismo de la Navidad

El Sol, cada año realiza un viaje elíptico que comienza desde el 25 de diciembre en adelante. Luego regresa otra vez hacia el polo Sur, hacia la zona donde está la Antártida. Por eso, precisamente, vale que reflexionemos en su honda significación.

Por estos tiempos comienza el frío, aquí en el Norte, debido precisamente a que el Sol se está alejando hacia las regiones australes, y el 24 de diciembre el Sol habrá llegado al máximum en su viaje hacia el Sur.

Si no fuera porque el Sol avanza hacia el Norte, desde el 25 de diciembre en adelante, moriríamos de frío, la Tierra entera se convertiría en una mole de hielo y perecería, realmente, toda criatura, todo aquello que tenga vida. Así pues, bien vale la pena que reflexionemos en el acontecimiento de la Navidad.

El Cristo Sol debe avanzar para damos su vida, y en el equinoccio de la primavera se crucifica en la tierra; entonces madura la uva y el trigo. Y es precisamente en la primavera cuando debe el Señor pasar por su vida pasión. Y muerte, para luego resucitar (la semana santa, en primavera).

El Sol físico no es más que un símbolo del Sol espiritual, del Cristo Sol. Cuando los antiguos adoraban al Sol, cuando le rendían culto, no se referían propiamente al Sol físico. No, se le rendía culto al Sol espiritual, al Sol de la media noche, al Cristo Sol. Incuestionablemente, es el Cristo Sol quien debe guiarnos en los mundos superiores de conciencia cósmica. Todo místico que “aprende a funcionar “fuera del cuerpo físico a voluntad, es guiado por el Sol de la media noche, por el Cristo cósmico.

Dubuy y muchos otros han estudiado el maravilloso acontecimiento de la Navidad. No hay duda y eso lo reconoce Dubuy de que todas las religiones de la antigüedad celebraron la Navidad.

Así como el Sol físico avanza hacia el norte, para dar vida a toda la creación, así también el de la media noche, el Sol del espíritu, el Cristo Sol nos da vida si nosotros aprendemos a cumplir con sus mandamientos.

En las sagradas escrituras, obviamente, se habla del acontecimiento solar (y hay que saberlo entender entre líneas). Cada año se vive, en el macrocosmos, todo el drama cósmico del Cristo Sol; cada año, repito.

Téngase en cuenta que el Cristo Sol debe crucificarse cada año en el mundo, vivir todo drama de la vida, pasión y muerte, para luego resucitar en todo lo que es, ha sido y será, es decir, en todo lo creado. Así es como todos recibimos la vida del Cristo Sol.

También es cierto que cada año el Sol, al alejarse por las regiones australes, nos deja aquí en el Norte tristes, pues él va a dar la vida a otras partes.

Las noches largas del invierno son fuertes; en tiempo de Navidad, los días son cortos y las noches largas.

Vamos reflexionando en todo esto, y conviene que entendamos lo que es ciertamente el drama cósmico. Se hace necesario que en nosotros también nazca el Cristo Sol (él debe nacer en nosotros).

En las sagradas escrituras se habla claramente de “Belem” y de un “establo” donde Él nace. Ese establo de Belem está dentro de nosotros mismos, aquí y ahora.

Precisamente, en ese “establo interior” moran los animales del deseo, todos esos yoes pasionarios que cargamos en nuestra psiquis; eso es obvio.

Belem mismo, es un nombre esotérico. En tiempos en que el gran Kabir Jesús vino al mundo, la aldea de Belem no existía. De manera que eso es completamente simbólico. Bel es una raíz caldea que significa “torre del fuego”. De manera que, propiamente dicho, Belem es Torre del Fuego. ¿Quién podría ignorar que Bel es un término caldeo que corresponde, precisamente a la torre de Bel, la torre del fuego? Así pues, Belem es simbólico, completamente.

Cuando el iniciado trabaja con el fuego sagrado, cuando el iniciado elimina de su naturaleza íntima los agregados psíquicos, o defectos de carácter, cuando en verdad está realizando la Gran Obra, indubitablemente ha de pasar por la iniciación venusta (cuando se ha trabajado correctamente y se ha graduado).

El descenso del Cristo al corazón del hombre, es un acontecimiento cósmico-humano de gran trascendencia. Tal evento corresponde, en verdad a la iniciación venusta.

Desafortunadamente, no se ha entendido realmente lo que es el Cristo. Muchos suponen que el Cristo, exclusivamente fue Jesús de Nazareth, y están equivocados.

Jesús de Nazareth como hombre, o mejor dijéramos, Jeshua Ben Pandira como hombre, recibió la iniciación venusta, lo encarnó; mas no es el único que haya recibido tal iniciación. Hermes Trismegisto, él tres veces grande dios Ibis de Thot, también lo encarnó. Juan el Bautista, a quien muchos consideraban como el Christus, el ungido, incuestionablemente recibió la iniciación venusta, lo encarnó.

Los gnósticos bautistas aseguraban, en la tierra santa, que el verdadero Mesías era Juan y que Jesús era tan sólo un iniciado que había querido seguir a Juan. Había, por esos días, disputas entre los bautistas y los gnósticos esenios (y otros). Así pues que, debemos entender al Cristo como es: no como una persona, no como un sujeto. El Cristo está más allá de la personalidad, del yo y de la individualidad; el Cristo, en esoterismo auténtico, es el Logos solar, representado por el Sol.

Ahora comprenderemos por qué los incas adoraban al Sol, los nahuas le rendían culto al Sol, los mayas lo mismo, los egipcios idénticamente, etc. No se trata de la adoración a un Sol físico, no, sino a lo que se oculta tras ese símbolo físico. Obviamente, se adoraba al Logos Solar, al Segundo Logos. Ese Logos solar es unidad múltiple perfecta (la variedad es unidad). En el mundo del Cristo cósmico, la individualidad separada no existe. En el Señor, todos somos Uno.

Tomado del libro “Conciencia Cristo” del V. Maestro Samael Aun Weor.

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Diógenes de Sinope el Cínico

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  • enero 11, 2018

Su ciudad natal fue Sínope, Grecia, en la actualidad perteneciente a Turquía. Ha sido considerado como el prototipo de la escuela Cínica. Como escritor resaltó por su historia de la filosofía griega y particularmente por su obra Vidas, enseñanzas y afirmaciones de filósofos famosos. Este trabajo constituye una compilación donde hay desde referencias de lugares y fechas, datos biográficos muy importantes, y la fiel copia de muchos escritos filosóficos, podemos encontrar un resumen muy completo de las principales doctrinas. Su obra total comprende un libro de introducción y otros nueve de desarrollo, donde la filosofía griega queda separada en dos ramas, una jónica y otra itálica. Una parte importante del libro sexto, está perdido.

Diógenes fue contemporáneo de Aristóteles y del divino Platón. Hijo del banquero, Hicesius. Diocles comenta que al serle confiado a Hicesius el dinero del estado, él adulteró la acuñación, motivo por el cual tuvo que ir al exilio, otros autores sugieren que Diógenes mismo fue quien realizó este fraude y su padre fue a prisión. Mientras su hijo tuvo que exilarse se embarcó rumbo a Atenas, donde busco ser admitido como discípulo de Antistenes, el cual rechazaba a todos sus discípulos, A Diógenes lo rechazó enérgicamente e incluso lo golpeó con una vara. Diógenes fue persistente e incluso dijo a su Maestro:

— “Golpéame Antístenes, más nunca encontraras una vara tan fuerte como para alejarme de ti, mientras tú digas algo que merezca ser escuchado” El Maestro sintió que la respuesta de su discípulo era muy acertada, y complacido lo admitió en su escuela.

Los principios de la escuela Cínica y el carácter de su Maestro fueron adoptados por Diógenes. En su carácter de exiliado decidió llevar una vida sencilla, haciendo renuncia a cualquier tipo de ambición, se caracterizó por el desprecio a las riquezas u honores; no gustaba del lujo, vestía un manto burdo y llevaba consigo un zurrón, un bastón. Hacía de los pórticos y otros lugares públicos su vivienda.

En cierta ocasión observo que un muchacho bebía agua usando para ello las manos; así que sacando del zurrón su cuenco lo arrojó diciendo: —“Un muchacho me gana en simplicidad y economía”.

Entre sus pensamientos y frases es difícil hacer una selección, pues casi todo merece recordarse. Al preguntarle en donde había visto en Grecia hombres buenos, respondió: “HOMBRES EN NINGUNA PARTE, muchachos sí en visto en Lacedemonia”.

Tal vez fuera por esto que se dice, salió alguna vez a buscar “un hombre” por las calles de Atenas, en pleno día; alumbrándose con un farol. Atacó con acritud tanto creencias como costumbres de sus contemporáneos. Pues él prefería: “Vivir conforme a la naturaleza”. “A los amigos debemos alargarles las manos con los dedos extendidos” decía.

En el Dialogo Megariano dice Teofrasto que Diógenes descubrió como adaptarse a las circunstancias, y a no buscar manjares o delicias. Practicaba el autocontrol y la abstinencia más estricta, se exponía al frío y calor extremos. Le pidió a un amigo, que le consiguiera una celda para vivir. Llegó a vivir con la dieta más básica ocasionalmente otorgada por la mano de la caridad.

Cuando navegaba rumbo a Egina, ya en su vejez fue capturado por piratas que en ese tiempo asolaban los mares, y llevado a Creta, fue puesto a la venta en el mercado público. A todos sorprendió, pues mientras quienes eran vendidos como esclavos, estaban cabizbajos y derrotados, él se sentía como siempre dueño de sí mismo, y al preguntarle el pregonero:

“¿Tu que sabes hacer?” Él respondió: “Yo sé mandar hombres, anuncia si alguien se quiere comprar un amo”.

Al escucharle Xeniades, — un acaudalado corintio que pasaba por allí— pensó para sí que este hombre era un sabio y lo compró; en el camino a casa de Xeniades, Diógenes le dice que a partir de ese momento debe aprender a obedecerlo aunque el fuese su esclavo, pues “aunque el médico y el piloto fuesen esclavos, conviene obedecerles”. Al llegar a Corinto, Xeniades le otorgó la libertad, y le confió la educación de sus hijos y el manejo de los asuntos de la casa. Diógenes cumplió su cometido con tanto esmero que Xeniades solía decir que los Dioses le habían distinguido enviando a su casa un genio para que le sirviera.

Se cuenta cuando en una ocasión estando Alejandro Magno en Corinto, pasando revisión a sus ejércitos, recibiendo las felicitaciones de los ejércitos puestos al mando de los griegos contra los persas, vio a Diógenes entre la multitud, con ese carácter que lo hacía resaltar. Alejandro con curiosidad fue a ver a Diógenes a su Morada, y le dijo:

—“Soy Alejandro el Magno” a lo que el sabio respondió: “y yo soy Diógenes el Cínico”, entonces Alejandro le dijo que pidiera lo que quisiera a lo que Diógenes dijo “No me quites mi sol”. Pues Alejandro hacia sombra y no entraban los rayos del Sol a su morada.

Alejandro le inquirió, acerca de cuál servicio podía otorgarle; “No tapes mi Sol”, dijo el cínico. Alejandro el Magno conmovido por tan brillante respuesta, decía a sus amigos: “Si no fuese Alejandro, me gustaría haber sido Diógenes”.

Él no se apoyaba en su bastón hasta que estuvo enfermo, cuando caminaba en el campo, pero después lo llevaba a todas partes. Educó muy bien a los hijos de Xeniades, Los cuales fueron ilustres. Diógenes murió en casa de Xeniades a los 90 años y en su honor, sobre su tumba se erigió una columna de mármol, que remataba en la figura de un perro. Los habitantes de Sinope Grecia, (ahora Turquía) erigieron en su honor estatuas de bronce. Al final de su vida se dedicó más a la sabiduría práctica que a la sabiduría teórica. Diógenes llamaba a los oradores populares “Servidores de la turba” y a las coronas “Vejigas de gloria”. Decía de los animales de mordedura más perniciosa así: “Entre los bravíos, el calumniador, y entre los domados, el adulador”. A un joven que se ruborizaba le dijo: “ten ánimo que ese color es el de la virtud”

Como no faltan los envidiosos, había uno contemporáneo de Diógenes que le echó en cara el haber sido monedero falso, lo cual él reconoce en su pódalo, a lo cual él replicó: “Hubo un tiempo en que yo fui tal como tú eres ahora; pero como yo soy ahora, tu nunca lo serás”. Le preguntaban si habían concurrido muchos hombres a los juegos olímpicos a lo que él respondió: “Gente mucha, hombres pocos”.

Algunos le advertían que muchos se reían de él, respondió: “Y de ellos acaso se ríen los asnos, pero ni ellos se cuidan de los asnos, ni yo de ellos”, al interrogarle porque le decían Kion (can), dijo: “halago a los que dan, ladro a los que no dan, y a los malos los muerdo”. Al notar que dos afeminados se escondían de él, les advirtió: “No temáis que el perro no come acelgas”.

Había quienes le reprochaban por entrar en lugares inmundos, contestando él así: “También el Sol entra en los albañales y no se mancha”. Decía Diógenes que el saber es templanza para los jóvenes, para los viejos consuelo, para los pobres riqueza, y para los ricos ornato. Era poseedor de una maravillosa fuerza persuasiva.

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Áloe

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  • enero 11, 2018

Dr. Arnold Krumm Heller

Género de las plantas pertenecientes a la familia de las Liliáceas, herbáceas a su vez y pequeñas o bien en arbustos que pueden crecer hasta la altura de 20 metros. El Áloe Socotrina, a la que nos referimos, alcanza generalmente de 1 a 1.75 metros de alto.

Se dice de esta planta, que un gnomo estaba en grave peligro, totalmente abatido, cuando recibió socorro de un árabe que le puso a salvo. Entonces el gnomo ofreció una recompensa a su salvador, y éste hubo de pedirle le diera a conocer una planta que garantizara su larga existencia. Se separa el gnomo y a poco trajo el Áloe, por cuyo motivo llaman a esta planta en muchos países la Planta de los Cien Años…

Los viajeros que van al Oriente, verán sobre las puertas de las casas turcas un Cuero de Cocodrilo y una Planta de Áloe, ya que ambos, dicen, garantizan una larga vida.

El Áloe, dado en pequeñas dosis y preparado su extracto según las reglas, es seguro que ofrece larga vida, pues es extraordinariamente microbicida y aumenta en gran manera la actividad del hígado. Es nocivo darlo como lo ofrece la medicina oficial en forma de aguardiente alemán. Puede entonces destruir órganos y partes delicadas de los intestinos…

La mayor parte de nuestros preparados tienen una muy pequeña de Áloe, por cuyo motivo siempre son beneficiosos. En altas dosis, produce a menudo enfermedades de los riñones, algunas de ellas incurables.

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El Incienso en el culto del Antiguo Testamento

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  • enero 11, 2018

Dr. Arnold Krumm Heller

Es de todos sabido que en el culto del antiguo testamento se empleaban mucho, ya fuera en el Tabernáculo o en el templo de Jerusalén, las substancias aromáticas. En Palestina son escasas tales esencias odoríferas; sin embargo, hasta hoy día vemos graciosas y lozanas flores en la gran plaza frente al templo de Salomón. Sólo el Líbano producía incienso, que en la lengua hebrea se denominaba “l’bhonah”, palabra en cuyos sonidos hasta el más lego percibe cierta relación con el nombre de la montaña.

Otra denominación hebraica para la palabra “perfume”, en el sentido de “substancia olorosa” es, en general, SAM.

Las mayores y cualitativamente más valiosas cantidades de incienso, así como otras substancias aromáticas destinadas al culto, eran adquiridas en el extranjero. Oímos así hablar del incienso del país de Saba en el que los intérpretes de la Biblia ven hoy una faja de la Arabia sudeste, en tanto que los teólogos de antaño indicaban con ella a los etíopes o a los indios.

En otras esencias que se han citado relacionadas con el referido incienso y allegadas a él por cuanto se presta como perfume, hay que mencionar las flores de Chipre, entre ellas el nardo, la mirra, el azafrán, el ámbar, el cálamo, el acíbar, el polvo de especias y, además, ciertos preparados que ya estaban listos y que Lutero en su traducción de la Biblia llamaba sucinta, pero erróneamente ungüentos y que hoy, por falta de indicios ciertos, como muchas de las otras substancias llamadas puras, no pueden identificar los especialistas.

Frecuentemente encontramos también la palabra “besem” que en plural es “b’somím”, cuya acepción general sirve para designar la balsamera y los productos aromáticos que de ella se escurren.

Cuando con la pérdida de la independencia política terminó el bien organizado culto del pueblo judío, cesó también el estímulo para seguir con el uso de substancias aromáticas en el servicio divino, limitándose desde entonces a hacer oraciones en lugar de ofrendas.

Cabe decir, todavía, que aún hoy día algunos devocionarios hebreos tienen por título la vieja expresión “ofrenda”. Apenas si en sí todavía queda un solo empleo de las esencias en el culto, el cual sin embargo se hace ocultamente hoy en día, y es en la llamada “Habdalah”, que quiere decir “separación”. Ese uso, según la tradición de los rabinos, debe remontar a cerca de medio siglo después de la consagración del segundo templo (516 años antes de Jesucristo), bajo Esra. Recuerda el arte espagíríco de los Rosa-Cruz -medievales, aunque su significado es distinto, principalmente en la fiesta de la “separación”, o sea del comienzo de la nueva semana, al final de la noche del sábado (Sabat). El utensilio más usado es un vaso ajustado, metálico, cilíndrico o prismático, sostenido por un soporte como pie de copa y, las más de las veces, con una torrecita aguda o una banderita metálica en la tapa. El latón de ese utensilio contiene los metales de Venus y de Júpiter, por partes iguales y el escritor Therión piensa que ese latón envasado debe ser ilimitado respecto a su extensión, pues no se refiere a una sola cosa, sino que es universal y simboliza el amor divino. En el vaso hay ‘varios gramos de aromas frescos, también designados con el nombre de “b’somim” que, como ya dijimos, se denominaba el vaso de bálsamo y de los productos que de él se derivaban. También ese pequeño utensilio solía llamarse “vaso b’somim”.

Cumpliendo con el prudente empleo que, según indiqué, se debe observar al salir del día sábado, no sólo en las sinagogas de observancia estricta, sino especialmente en las familias, el que hace la ofrenda, por ejemplo, el padre de familia lleva el vaso en la mano y sobre su fragante contenido pronuncia la siguiente bendición:

— “Alabado seas, Señor, Dios nuestro, rey del mundo, que creaste todas las especies de aromas.”

Entonces abre la tapa o torrecilla del vaso y aspira el vapor de los granos de especias.

Este es el único resto del culto de las esencias aromáticas en el judaísmo de hoy día.

Según la explicación de los judíos ortodoxos, ese rito proviene de una bendición hecha sobre una copa de vino en el que se apagaba una vela encendida. Era un acto de gracias a los dioses del fuego, poderoso auxiliar del hombre en todas las formas y creaciones, al comienzo del trabajo semanal, en que el espíritu sabatino, metafóricamente representado por las especias, sería transportado a los días hábiles.

No erraremos tal vez ante esa interpretación, creyendo que ese vapor de las especias, trasladado a la esfera religiosa, puede curar, a su vez, la vuelta del espíritu sabatino en el curso de la nueva semana.

Los judíos jamás tuvieron misterios o usos culturales propios. Su aptitud y aplicación espiritual descansaban en lo material, en el negocio. El estímulo que los judíos dieron al empleo de las esencias y defumatorios en el culto, no era otra cosa que el deseo de activar el comercio para sacar de esas cosas algún provecho lucrativo. Indagaciones hechas en la literatura judaica, proporcionan amplios informes sobre cosas secretas, sobre todo el conocimiento de escritos antiguos de los judíos españoles, anteriores a la expulsión (1492, después de Jesucristo), y que constituyen un interesantísimo material de investigación.

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San Pablo de Tarso “Apóstol de las gentes”

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  • enero 11, 2018

Por: Don Mario Roso de Luna

¿Quién es ese hombre sublime, ese Apóstol de las gentes, que con tan sabia gallardía se expresa respecto al problema más hondo que desde luengos siglos avasalla a las mentes de los hombres no iniciados en la Antigua Sabiduría?

¿Quién es ese eximio cristiano que de tan prodigiosa manera nos hace retornar la vista hacia los misterios, aparentemente perdidos, que antes fuesen el alimento espiritual de esos pueblos gigantes que se han llamado la Ario-India, la Persia, el Egipto, la Grecia primitiva, y de otros, aún más antiguos, de los que la historia vulgar ya no tiene ni memoria siquiera?

Saulo, después Paulo o Pablo, nació de padres judíos, nacido entre los años 5 y 10 d. C. En Tarso de Cilicia —dice la advertencia general sobre las epístolas de San Pablo del Padre Scío de San Miguel—.

Los naturales de Tarso gozaban el derecho de ciudadanos de Roma, y Pablo, instruido en las letras hebreas desde sus más tiernos años, se aplicó luego al estudio de las griegas, que florecían en su patria con tanto primor como en la misma Atenas. Para perfeccionarse más en las doctrinas de la ley y en las tradiciones de los ancianos, pasó a Jerusalén, y siguiendo la escuela de los fariseos, salió eminente, bajo la dirección y magisterio del célebre Gamaliel, y se mostró siempre ardiente celador del judaísmo, hasta el tiempo de su maravillosa y extraordinaria conversión…

Pasó de ciudad en ciudad y de provincia en provincia por las regiones principales del Oriente, fundando iglesias, ordenando obispos y ministros y predicando el Evangelio o “la Buena Nueva” en todas partes con inmensas fatigas; pero también con inmenso fruto y con la más rápida y admirable propagación de la Religión cristiana, como se refiere puntualmente en los Hechos de los Apóstoles, desde su conversión hasta su traslación a Roma, adonde fué conducido por la apelación que interpuso al César.

Los dos años que estuvo preso en aquella ciudad, tuvo libertad de predicar e instruir en la fe a cuantos concurrían a él…

Salió libre Pablo, por fin, de la acusación contra él lanzada, y emprendió nuevos viajes para alumbrar también a las naciones del Occidente, que estaban sepultadas en las tinieblas de la idolatría.

Una de las principales que ilustró por este tiempo, conforme a lo que ya tenía prometido, fué nuestra España, la cual, con la visita de tan grande apóstol, adelantó mucho en la doctrina evangélica que poco antes había recibido. Desde estas provincias volvió a las de Oriente, y después de haber predicado el Evangelio en Candía, dejó a su discípulo Tito en aquella isla y partió para Palestina y luego a Colosa y a Éfeso. Visitó las iglesias de Macedonia, en especial la de Filipos y también las de Troades y Mileto, las de Antiochia de Pesidia y las de lconio y Listro…

“…No contento Pablo en sus dilatadas peregrinaciones con instruir a las gentes de su tiempo, extendió su celo a los ausentes y a todos los siglos venideros dejando explicada a los fieles la doctrina evangélica y los misterios del Cristo en unas catorce cartas, veneradas siempre por toda la Iglesia como dictadas por el Espíritu Santo para la común edificación…

Otros muchos escritos se publicaron en los primeros siglos, y se atribuyeron a San Pablo, pero la Iglesia sólo ha tenido por legítimos y canónicos los de sus catorce cartas a los thesalonicenses, gálatas, corintios, romanos, efesios, filipenses, colosenses, hebreos y a Filemón, Tito y Timoteo, sus discípulos. En la lectura de estos documentos hallarán los fieles aquella doctrina que aviva la fe, enciende la caridad y excita en los corazones dóciles un tierno y fuerte amor al Señor. Todos los Padres de la Iglesia fueron muy aficionados a los escritos del gran Apóstol de las gentes, y particularmente San Juan Crisóstomo, en quien se puede ver lo que aquí se omite”.

Por lo transcrito, inspirado, como es sabido, en la ortodoxia cristiana, se adivina que lo que el Apóstol de las gentes enseñaba, por encima tanto del ya desacreditado y grosero paganismo vulgar como del naciente y todavía mal fijado cristianismo, era sencillamente la Doctrina Secreta tradicional, o Sabiduría primitiva comunicada en los Misterios Iniciáticos con cargo en la cadena interminable de Instituciones que vienen desde los tiempos de esplendor de la Atlántida hasta nuestros días, instituciones contra las que nada pueden en verdad las envidias y calumnias de los profanos perversos, las de la revelación o doble velo tendido sobre aquellas primievales y eternas enseñanzas, únicas que pueden traer de nuevo al mundo la Edad de Oro algún día.

Así se explican tanto los hechos de su vida como todas sus extrañas aserciones, tan mal entendidas de ordinario.

El espíritu de Pablo, en efecto, se inflamó en Atenas viendo a la ciudad entregada a la idolatría. Algunos filósofos epicúreos y estoicos disputaban con él y se decían: “¿Qué nos quiere decir este charlatán?”… Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo entonces:

“Varones atenienses, en todas las cosas os veo archisupersticiosos, pero, recorriendo vuestros simulacros religiosos, he visto un ara en la que estaba escrito: “Al Dios Desconocido y sin nombre”. Este, pues, que vosotros adoráis es el que yo os anuncio. El Dios que hizo al mundo y a cuantas cosas hay en él, y que, siendo Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos fabricados por la mano del hombre, puesto que en Él vivimos, somos y nos movemos, como muchos de vuestros poetas han dicho”…

Oyendo esto, unos hacían burla y otros simplemente le decían: “Te oiremos otro día acerca de esto” (Hechos, XVII, 16-34). Más Dionisio el Areopagita creyó y quedó justificado.

Pablo, por tanto, predicaba la tradicional doctrina de los misterios iniciáticos griegos y antegriegos respecto del Dios Desconocido y de su Eterna Ley…

“Ley no escrita con tinta, sino con espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en la carne del corazón”.

Por eso añadía (II Corintios, c. III): “Hablamos con esperanza y confianza, y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro… Aun en el día de hoy cuando los israelitas (el vulgo) leen a Moisés, el velo sigue puesto en el corazón de ellos, velo que será quitado cuando se convirtieren al Señor, porque el Señor es Espíritu y allí donde el Espíritu mora, allí hay libertad. Así, registrando nosotros a cara descubierta la gloria del Señor, de claridad en claridad, somos transformados en la imagen misma del Espíritu del Señor”.

Toda la tarea, pues, del gran Apóstol de las gentes se cifraba en descorrer este gran Velo Religioso —Velo de Isis, que nosotros diríamos— enseñando a Dios “en Espíritu y Verdad”, o sea iniciando en altísimos misterios del Reino de los Cielos.

Por eso el Apóstol se expresa, asimismo, como el más perfecto cabalista y ocultista oriental hablando concreta y taxativamente de las sílfides, elementales, aves o potestades del aire, naturales enemigos del candidato o aspirante a la iniciación y que tratan de avasallarle, después que éste ha conseguido remontar por sobre las miserias humanas que le esclavizan al mundo y a la carne.

Véanse, si no, en la Epístola primera a los de Éfeso (c.V, v. 12), frases como éstas, que jamás han sido bien interpretadas por los comentaristas, pero cuyo alcance apreciará por completo el lector que previamente se haya hecho cargo de lo que en el capítulo II llevamos dicho acerca de las simbólicas Aves, de Aristófanes: “Porque nosotros —los Iniciados, los Perfectos, dice— no tenemos ya que luchar contra la carne y la sangre —es decir, contra las pasiones vulgares— sino contra los arcontes, los gobernadores de las tinieblas de este mundo; contra los espíritus de maldad en los aires”.

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